
Este martes, un grupo de 120 ciudadanos dominicanos fue repatriado desde Estados Unidos, llegando al país a través del Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) en un vuelo de la aerolínea Global X, organizado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La aeronave aterrizó a las 3:20 de la tarde, donde ya se encontraba desplegado un operativo de recepción encabezado por agentes de la Dirección General de Migración, personal del DICRIM y representantes del Ministerio Público.

Durante el desembarque, algunos de los repatriados ocultaban sus rostros, mientras otros no pudieron evitar reaccionar ante la presencia de las cámaras. Tres autobuses oficiales aguardaban a un costado de la pista para trasladarlos al Centro de Acogida de Repatriados en Haina, donde serían sometidos al proceso de verificación, registro y eventual entrega a sus familiares.
Uno de los retornados, bajo estrictas medidas de seguridad, fue separado del grupo y conducido directamente bajo custodia. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado su identidad ni los cargos que enfrenta.

El vuelo también incluía a cerca de veinte personas en condición de tránsito, quienes fueron inmediatamente apartadas del grupo principal.
“Yo fui con visa de paseo y me quedé allá. Logré casarme estando detenido, pero no me dejaron quedarme con mi familia. Aun así, no lo perdí todo”, compartió uno de los repatriados con voz firme, dando testimonio de una situación compartida por muchos: dominicanos que intentan establecerse en Estados Unidos a través de la llamada “vuelta por México”, con la esperanza de alcanzar el llamado “sueño extranjero”.

A las afueras del aeropuerto, familiares aguardaban con nerviosismo. Entre ellos, una madre narró la difícil espera mientras su hijo y el padre del joven estaban detenidos. “Mi hijo ya lo soltaron. No quiso firmar para ver si daban fianza, pero no se la otorgaron. Ya está aquí. Lo esperamos en familia”, comentó.
Desde el segundo mandato del expresidente Donald Trump, las cifras de deportación han mostrado un aumento considerable, una tendencia que se mantiene bajo las políticas migratorias actuales.

En lo que va de año, más de 2,000 dominicanos han sido deportados desde Estados Unidos, de acuerdo con datos oficiales. El endurecimiento de las medidas migratorias y los cambios en los procesos de detención han acelerado este flujo.
A raíz de este nuevo arribo, las autoridades dominicanas continuarán con el protocolo correspondiente: entrevistas, revisión de antecedentes y evaluación individual antes de decidir la liberación o la entrega supervisada de los repatriados.

Mientras tanto, cientos de familias dominicanas permanecen en vilo, esperando noticias de parientes que aún se encuentran detenidos o en tránsito, atrapados en un sistema migratorio cada vez más restrictivo.
