
Azua.– Domingo Torres, un hombre de 89 años, informó haber sido víctima de un hecho ocurrido en su residencia de Sabana Yegua, donde una mujer desconocida logró sustraerle 30,000 pesos que tenía guardados en el bolsillo de un pantalón. Según relató, la mayor parte del dinero provenía de su trabajo y una parte le había sido enviada por sus hijos.
Torres explicó que la mujer llegó hasta su vivienda, donde vive solo, y aprovechó un descuido para tomar los recursos. “Ese dinero, una parte me lo mandaron mis hijos y los otros 22 mil me los saqué en la lotería. Solo me puse la mano en la cabeza cuando revisé y no vi nada”, narró, expresando su sorpresa y frustración ante lo ocurrido.
Tras percatarse de la pérdida, el hombre recorrió varias calles en busca de la mujer y aseguró haberla reconocido en un bar alejado de su residencia, aunque no logró recuperar el dinero que le había sido sustraído. El hecho generó preocupación en la comunidad local debido a la vulnerabilidad de personas de edad avanzada ante este tipo de situaciones.
Inicialmente, Torres acudió al destacamento policial de Sabana Yegua para poner la denuncia, pero aseguró que no recibió la atención adecuada. Ante esta situación, se trasladó a la dotación de la Policía Nacional en el municipio cabecera de Azua, donde finalmente se le permitió formalizar la denuncia y dejar constancia del hecho ante las autoridades competentes.
El denunciante describió a la presunta autora como una mujer de tez india y contextura delgada, e hizo un llamado a las autoridades para que identifiquen su paradero. Además, solicitó apoyo para recuperar los recursos que le costó reunir con esfuerzo, tanto mediante su trabajo como a través de envíos familiares, subrayando la importancia de proteger a las personas mayores de situaciones de este tipo.
Las autoridades locales indicaron que se iniciaron las gestiones pertinentes para localizar a la mujer señalada y esclarecer el hecho, priorizando la atención a la víctima y la recuperación de los recursos sustraídos. La denuncia de Torres también busca generar conciencia sobre la seguridad de los adultos mayores en sus hogares y la necesidad de mecanismos de protección ante delitos de este tipo.
El caso ha generado interés entre vecinos y autoridades, quienes han reiterado la importancia de informar a la policía ante cualquier situación sospechosa y mantener comunicación constante con personas mayores para prevenir pérdidas económicas y riesgos en su entorno cotidiano.
