
Tras la ordenación episcopal del sacerdote Andrés Amauri Rosario Henríquez como obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santiago, la vicepresidenta de la República, Raquel Peña, y el arzobispo metropolitano de Santiago, Héctor Rafael Rodríguez, se pronunciaron sobre el horrendo incidente que dejó sin existencia a cinco personas, entre ellas un peluquero de la ciudad, y la preocupación de sus familiares ante la falta de claridad en el caso.
“Que la verdad que estamos con esa pregunta, específicamente eso está en manos de la justicia y, como yo siempre me he expresado, la justicia está para ser aplicada absolutamente por igual a todo el mundo”, expresó la vicepresidenta.
En relación con los hechos que impactaron a la comunidad local, Peña añadió: “Quien tenga la culpa de eso que sucedió ahí tendrá que pagar y asumir todas las consecuencias”, subrayando la importancia de que los responsables enfrenten las consecuencias legales correspondientes.
Por su parte, el arzobispo Héctor Rafael Rodríguez manifestó su consternación y resaltó la necesidad de transparencia en torno al suceso. “Yo no quiero especular. Hay muchas informaciones y son contradictorias. Yo lo que sé es que darle fin a 5 a 6 personas, eso no es normal. Pienso que si eran delincuentes debía haber otro tipo de método para atraparlos y llevarlos a la justicia, y ahí no hubo”, indicó, haciendo hincapié en la urgencia de que la verdad se esclarezca plenamente.
Rodríguez también insistió en la relevancia de la educación en valores desde la familia y la escuela como mecanismo para prevenir la violencia. “Realmente hay muchos factores involucrados: salud mental, pérdida de valores, y cuando lo que se persigue es solo el dinero, imagínense las consecuencias. Debemos educar para la honestidad, el amor al trabajo y la formación ética”, comentó, enfatizando la responsabilidad social en la formación de los ciudadanos.

Este pronunciamiento surge en un contexto marcado por la preocupación de los familiares del peluquero que dejó de existir, quienes han solicitado que se esclarezcan los hechos y que los responsables sean sometidos a la justicia. La situación ha generado alarma en la comunidad local, particularmente por la forma violenta en que se desarrollaron los acontecimientos.
Durante la ceremonia de ordenación episcopal de Rosario, realizada en el Salón Multiusos de la PUCMM, el arzobispo Héctor Rafael Rodríguez también instó al nuevo obispo auxiliar a ejercer su ministerio con humildad, cercanía y espíritu de servicio. Asimismo, reafirmó la importancia de la presencia de la Iglesia en la comunidad y destacó la relevancia de la justicia y la paz social como pilares fundamentales para la convivencia ciudadana y la prevención de hechos violentos en la región.

El evento sirvió tanto para la celebración de la ordenación episcopal como para reflexionar sobre la necesidad de fortalecer la educación ética y el compromiso con la justicia, subrayando la urgencia de que la verdad sobre este incidente salga a la luz y los responsables enfrenten las consecuencias legales correspondientes.
