PUERTO PLATA.– Con la voz quebrada por el dolor, la abuela de Adrián Santos Cabrera, el joven de 22 años que perdió la vida tras recibir un impacto de bala durante un presunto teteo en el sector Padre Granero, rompió el silencio y pidió justicia a las autoridades.
“Mi nieto no era ningún delincuente. Era un muchacho de familia, criado en la iglesia”, expresó entre lágrimas, asegurando que Adrián era un joven tranquilo y con valores. Sus palabras reflejan la profunda tristeza que embarga a toda la familia tras la tragedia ocurrida la madrugada del pasado domingo.
La señora manifestó que la pérdida ha dejado a la familia totalmente destruida, señalando que la muerte de su nieto ha sido un golpe devastador. “Me han roto el corazón con mi niño, con apenas 22 años”, dijo visiblemente afectada.
Finalmente, hizo un llamado directo a las autoridades para que el caso no quede impune, y para que se investigue a fondo lo ocurrido, se identifique al responsable y se haga justicia por la vida de su nieto.
