
Estados Unidos, Washington. El gobierno encabezado por Donald Trump dispuso el envío de tres buques de guerra hacia aguas cercanas a Venezuela, como parte de una operación destinada a combatir el tráfico internacional de drogas, de acuerdo con fuentes relacionadas con la misión que confirmaron la información este miércoles.
La medida se anunció pocos días después de que la administración estadounidense elevara a 50 millones de dólares la recompensa por datos que conduzcan al arresto de Nicolás Maduro. La justicia de Estados Unidos lo señala de supuestos vínculos con actividades de narcotráfico, lo que ha impulsado nuevas acciones desde Washington.

Una fuente consultada por la agencia AFP, que prefirió no ser identificada, precisó que las embarcaciones enviadas corresponden a naves de gran porte. Estas unidades están equipadas con el sistema de misiles guiados Aegis, descrito como uno de los más avanzados en materia de defensa naval en la actualidad.
De acuerdo con la información disponible, los buques ya se encuentran en trayectoria hacia el mar Caribe. Su destino son las zonas marítimas cercanas a Venezuela, donde cumplirán funciones ligadas a la operación en curso impulsada por la Casa Blanca y el Pentágono.

Este despliegue naval representa una fase más en la estrategia de presión contra Caracas. Dicha estrategia combina procesos judiciales en tribunales de Estados Unidos, sanciones de tipo económico y la movilización de recursos militares en la región. Forma parte de un conjunto de medidas implementadas en los últimos años por el gobierno estadounidense.
Los antecedentes se ubican en marzo de 2020, cuando el Departamento de Justicia presentó acusaciones contra Maduro y varios altos funcionarios de su equipo por presuntas actividades vinculadas con narcotráfico y operaciones de lavado de dinero. Desde ese momento, se mantiene una política sostenida de presión y vigilancia

Agencias federales y efectivos militares han participado activamente en estas labores, reforzando la presencia de Estados Unidos en el Caribe. Según fuentes castrenses, este tipo de movimientos corresponden a operaciones de interdicción, orientadas a detectar y frenar las rutas que organizaciones criminales emplean para transportar drogas hacia Norteamérica.
El Caribe se ha consolidado en la última década como un corredor clave para estas operaciones ilegales. Ante ello, el arribo de embarcaciones estadounidenses a las cercanías de Venezuela incrementa la presencia militar en un escenario de tensiones diplomáticas y políticas en la región.
Por ahora, no se ha informado de manera oficial la duración prevista de este operativo ni se ha confirmado si podrían sumarse otras unidades navales en el corto plazo.
