San Francisco de Macorís- La noche del jueves 25 de diciembre terminó en situación delicada cuando Carlos Miguel Hurtado José, alias “El Mello” o “Nández“, quedó sin signos vitales tras intervención del DICRIM en La Guama.
Según el informe preliminar de la Policía Nacional, el hecho ocurrió mientras la patrulla realizaba labores de intervención en la zona durante las festividades navideñas.
Las autoridades sostienen que se produjo un intercambio de proyectiles cuando Hurtado José se resistió a un abordaje policial en la comunidad de Las Guamas.
En el fragor del incidente, un oficial apellidado Vélez de la policía preventiva resultó herido. Hasta el momento no se ha revelado la gravedad de su estado de salud.

La uniformada destacó que el joven sin aliento contaba con amplio prontuario delictivo por diversos hechos cometidos en años anteriores. Esto lo mantenía bajo el radar de las unidades investigativas.
El reporte policial indica que al joven se le ocupó un objeto de fuego ilegal. Según las autoridades, tenía siete fichas activas en el cuartel de la Policía Nacional.
El magistrado William Concepción confirmó que se encontraban en proceso de investigación. Estaban practicando el levantamiento del cuerpo cuando ofreció declaraciones a los medios presentes en el lugar.
Una versión drásticamente distinta es la que ofrecen los parientes de Carlos Miguel. Consternados por lo ocurrido, familiares aseguraron que no realizaba ninguna actividad ilícita al momento.

Los allegados indicaron que estaba compartiendo con su familia en un negocio de bebidas con motivo de las festividades navideñas en la zona de La Guama.
Una cuñada del joven que partio declaró que estaban bebiendo y compartiendo en familia cuando llegaron los agentes. Según su relato, los uniformados intervinieron sin preguntar ni por qué ni por nada.
El familiar afirmó que el muchacho trató de caminar más adelante cuando ocurrió la situación. Aseguró que no portaba ningún objeto de fuego y simplemente andaban compartiendo en familia.
Los parientes denunciaron que en el Hospital San Vicente de Paúl no les permitían ver el cuerpo. La policía trancó la puerta sin permitir el acceso de los familiares desesperados.
Los allegados manifestaron que tampoco les querían entregar el cuerpo tras lo ocurrido. Expresaron frustración por no poder llevárselo para velarlo en su residencia de La Guama.
Una persona presente describió al joven como tranquilo, sin precedentes recientes. Indicó que cualquier situación anterior eran cosas viejas sin relevancia actual en la comunidad.
Algunos habitantes de la zona recordaron que meses atrás se vinculaba al joven con organización de ocupación de terrenos. La policía lo había buscado anteriormente por esa situación específica.

