
Long Island.– Familiares, allegados y miembros de la diáspora dominicana se reunieron este fin de semana en una ceremonia póstuma para esparcir las cenizas de Diomedes Sánchez, agricultor oriundo de la provincia Santiago Rodríguez. El acto se desarrolló en memoria del hombre cuyo trágico evento, ocurrido el pasado 10 de agosto en el paraje Los Pinos, municipio Monción, aún mantiene un sentimiento de consternación en la comunidad.
El homenaje se realizó en un ambiente solemne en Long Island, Estados Unidos, donde decenas de personas acudieron con el propósito de rendir tributo a la vida y trayectoria de Sánchez. Durante la actividad, se realizaron expresiones de respeto, muestras de afecto y gestos de recordación hacia quien dedicó gran parte de su vida al trabajo agrícola y al bienestar de su familia.

La ceremonia estuvo acompañada de un sentimiento colectivo de pesar, pero también de llamados enfáticos a que las autoridades judiciales dominicanas ofrezcan respuestas claras en torno al caso. Los participantes demandaron la identificación y sanción de los responsables materiales e intelectuales vinculados al suceso, reiterando la importancia de que se garantice justicia de manera oportuna.
Con la voz entrecortada, su viuda, Juana Rodríguez de Sánchez, recordó públicamente las cualidades humanas y profesionales de su esposo. “Mi esposo fue un hombre trabajador, honrado, que dedicó su vida a su familia y al campo. Es doloroso que a estas alturas no tengamos respuestas ni justicia. Solo pedimos que los culpables reciban la pena máxima”, manifestó durante la ceremonia, acompañada de sus hijos y de un grupo cercano de familiares.

El hecho que provocó la pérdida del agricultor aún se encuentra bajo investigación de las autoridades competentes, lo que ha generado reclamos constantes tanto en la comunidad de Monción como en sectores de la diáspora dominicana. Los residentes de la zona y las organizaciones sociales han mantenido solicitudes permanentes para que el Ministerio Público actúe con rapidez y transparencia en el proceso.
Diversos representantes comunitarios han insistido en que es necesario aplicar medidas firmes contra la delincuencia que afecta a la región, señalando que el caso de Sánchez se ha convertido en un símbolo de la exigencia colectiva de seguridad y justicia. Su trayectoria en el campo agrícola y su rol como proveedor familiar fueron resaltados durante el homenaje en Long Island.

El momento culminante de la ceremonia se produjo con el esparcimiento de las cenizas al viento, gesto que fue interpretado por los asistentes no solo como un acto de despedida definitiva, sino también como la reafirmación de un compromiso común: insistir en que se haga justicia en la República Dominicana y que el caso no quede sin esclarecimiento.
