Una reciente filtración muestra que Epstein afirmó que Trump conocía la situación y que permaneció en su residencia en medio de los abusos.
Una serie de correos electrónicos inéditos del archivo del financiero condenado Jeffrey Epstein han sido publicados por la comisión de supervisión de la Cámara de Representantes y elevan nuevamente el escrutinio sobre la relación entre Trump y Epstein. En uno de los mensajes, de abril de 2011, Epstein escribió a Ghislaine Maxwell que “el perro que no ha ladrado es Trump. [Una víctima] pasó horas en mi casa con él y nunca se ha mencionado”.
Otros dos correos, de 2015 y 2019 y dirigidos a Trump-biógrafo Michael Wolff, hacen alusión a que Trump habría pedido a Maxwell que “dejara de traer chicas” y que estaba al tanto de la presencia de menores en el entorno de Epstein.
Desde la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt calificó los correos como parte de una “narrativa falsa para difamar al presidente” y enfatizó que Trump nunca fue acusado formalmente en relación con el caso Epstein.
El documento filtrado forma parte de un lote mayor —más de 20 000 páginas recepcionadas por los demócratas— que incluye archivos del legado de Epstein. Los investigadores ahora enfrentan el reto de determinar la veracidad y el contexto de los mensajes, así como por qué no se mencionaban antes ciertos nombres y hechos.
La publicación desencadenó una ola de reacciones:
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Grupos de sobrevivientes de abuso han vuelto a demandar transparencia y responsabilización de figuras vinculadas a Epstein.
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Legisladores demócratas han exigido que Trump haga públicos todos los documentos relacionados con Epstein y coopere con la investigación.
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Por su parte, aliados republicanos han pedido que se respete el presunto derecho a la presunción de inocencia y que no se realicen filtraciones con fines políticos.
En un momento en que el exmandatario se posiciona para una nueva campaña, este episodio añade una presión adicional sobre su imagen pública. Los próximos días serán clave para ver si se presentan nuevas pruebas o si la situación queda en un terreno de batalla mediático y político.
